Has recibido tu kokedama, esa pieza artesanal, única y viva. Ya le has buscado una ubicación donde recibe luz indirecta y está alejada de corrientes de aire y fuentes de calor. Ahora toca cuidarla como se merece y ya sabemos que el principal cuidado que tenemos que darle a cualquier planta es el riego.
El musgo, ese gran aliado para ayudar a mantener la humedad de tu nueva inquilina también necesitará que lo mimes, por eso, es recomendable pulverizarlo a menudo para mantenerlo verde el mayor tiempo posible. Hay que tener en cuenta que, en la naturaleza, crece y vive en zonas húmedas en condiciones de semisombra.
Bien, ya sabemos que hay que pulverizar el musgo a menudo pero, ¿cada cuánto tiempo riego mi kokedama?
La regla estándar es cada 7-10 días durante todo el año, salvo en las épocas más calurosas, que será cada 3-4 días. Pero en las plantas no hay nada escrito y dependerá de muchos factores como ubicación, temperatura ambiente y sus cambios, étc. Por eso, esto es una aproximación. La mejor manera de saber si debes regarla es el peso de la bola. Si notas que pesa poco y han pasado los días recomendados, es momento de regarla.
¿Y cómo la riego?
Pues existen dos métodos, absorción e inmersión. Nosotros recomendamos por inmersión ya que de esta manera el agua se distribuye por toda la bola. Vamos a detallar cómo se realiza cada uno de ellos:

Inmersión: sumergiremos toda la bola de musgo (ojo, sólo la bola) en agua durante aproximadamente un minuto. Es normal que salgan burbujas. Para ello podemos utilizar un bol, cubitera, fregadero o lavabo….cualquier sitio que podamos llenar de agua y pueda entrar la bola. Una vez pasado el minuto, la dejaremos escurrir sin apretarla hasta que veamos que ha soltado el exceso de agua. Será entonces cuando podremos volver a colocarla en su base. Este tipo de riego será valido para casi todas las plantas.
Absorción: colocaremos la bola de musgo en un bol y le añadiremos un vaso de agua. Dejaremos que vaya absorbiendo el agua. Tardará aproximadamente 20-30 minutos. Una vez que no quede agua, la dejaremos de nuevo en su base. Este tipo de riego lo recomendamos en plantas como las Orquídeas o los Anthurium.

Cualquiera de los dos métodos es válido para mantener a tu kokedama en perfectas condiciones. Nosotros solemos recomendar el primero porque, como hemos dicho, se distribuye el agua por toda la bola, permitiendo que llegue a todas la raíces, tanto de la planta como del musgo.




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